Los negocios del rey siguen siendo materia reservada mientras la crisis que
atraviesa la monarquía provoca una caída sin precedentes de sus índices de
popularidad.
Carlos Sevilla Peris
26/04/2011
El viaje de Juan Carlos de Borbón a
Botsuana para participar en una cacería de elefantes ha terminado por colmar la paciencia de una gran parte de la sociedad, a la
que el rey se dirigió en su último mensaje navideño para decirle que “todos,
sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de
observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar”.
Con estas palabras el monarca
respondía en público a la imputación de su yerno en un caso de corrupción. Un
asunto que ha contribuido a acelerar la impopularidad de la Monarquía española, que el pasado octubre suspendió por primera vez un
barómetro del CIS (4,89 puntos de valoración sobre 10) y que ha pasado de
inspirar ninguna o poca confianza al 8,50% de los encuestados en 1994 a hacerlo
al 29,7% en el sondeo de octubre, realizado antes de la imputación de Iñaki
Urdangarin en el caso Palma Arena.
El escándalo por el supuesto desvío
de fondos que el duque de Palma habría efectuado de las cuentas del instituto
Nóos a las suyas personales llevó a la Casa Real a hacer público, por primera
vez desde 1979, el desglose de su presupuesto de
gastos
. Los presupuestos generales del Estado de 2011 destinaron
8.434.280 euros a la Casa Real, 292.752 de los cuales correspondieron al rey “en
concepto de dotación y gastos de representación”.
Los datos se publicaron en la web de
la Casa Real el 28 de diciembre pasado, día de los Inocentes, y no recogían las
cantidades que los diferentes ministerios desembolsan en relación con las
actividades del monarca (seguridad, patrimonio, desplazamientos, etc.) ni se sometían a la inspección del Tribunal de Cuentas. La
opacidad, por tanto, sigue rodeando las cuentas del rey, cuya fortuna podría
rondar los 1.790 millones de euros según difundió en 2003 la revista Forbes, que
ha decidido retirar a Juan Carlos de la lista que
publica
cada año con las personas más ricas del mundo.
“Está claro que el montante asignado
para el mantenimiento de la Casa del Rey a cargo de los presupuestos públicos no
da para haber reunido en estos años el capital privado que le atribuye Forbes”,
explica a DIAGONAL Iñaki Errazkin, periodista y autor de Hasta la
coronilla. Autopsia de los Borbones
. “El dinero ha tenido que llegarle
forzosamente por otras vías, a saber: comisiones y donaciones”. Unas comisiones
que el propio rey ha reconocido recibir, según aseguró a este periódico el
senador del PNV Iñaki Anasagasti tras la publicación de su libro Una monarquía protegida por la censura en 2009.
Negro sobre
blanco

Ante la inexistencia de una
información pública sobre los negocios del rey, las personas interesadas se ven
obligadas a atender las declaraciones que las amistades de Juan Carlos han
realizado en tribunales o libros, muchas de ellas despechadas tras no recibir de
la Casa Real el apoyo esperado ante situaciones judiciales
complicadas.
En Un rey golpe a
golpe
, Patricia Sverlo escribe: “Ruiz Mateos contó –en diversas ocasiones y
a más de uno – que, al estilo de cómo se hacían las cosas en aquella época
[finales de los 70’], le llevaba [al rey] grandes cantidades
de dinero en maletas
de Loewe, directamente a palacio, donde los
guardias de seguridad no ponían mucho empeño en revisar lo que pasaba o dejaba
de pasar por el control de la entrada. Ponía la maleta sobre la mesa del
despacho de Juan Carlos, éste la tiraba debajo de un rincón y caía exacto
siempre en el mismo sitio. ‘¡Cuánto ha tenido que practicar!’, decía Ruiz
Mateos”.
Ni el estamento político ni los
medios de comunicación se han preocupado de seguir la pista del dinero. En
opinión de Iñaki Errazkin, “los directores, sus adjuntos y sus delegados (los
redactores jefes) actúan como comisarios para no permitir que se publique cosa
alguna que pueda lesionar los intereses de los propietarios, y la Casa Real es la garantía de que el chiringuito se
mantenga
”.
A pesar de los últimos escándalos, la
historia continúa. El pasado 4 de abril el monarca viajó a Kuwait, sin la
preceptiva compañía de miembros del Gobierno, por la “interlocución
privilegiada” que, según la Casa del Rey, éste mantiene con las monarquías de la
zona y para negociar la importación de petróleo.
Además, correos electrónicos enviados por Urdangarin a su ex socio Diego Torres
en 2007 y presentados por éste en el juicio del caso Palma Arena revelarían que
el rey medió en negocios del duque de Palma para conseguir la participación de
un nuevo equipo de vela en la Copa América.
Aún así, el Gobierno, ante la
pasividad del PSOE, ha decidido mantener a la Casa Real al margen de la nueva
Ley de Transparencia. Dice la vicepresidenta que “no es una Administración
pública”.

Viejos conocidos

Uno de los episodios más
comprometedores para la Casa Real ha sido el caso KIO, que se saldó con penas de
cárcel para Javier de la Rosa y Manuel Prado y Colón de Carvajal, amigos del rey
y, el segundo, también su administrador privado, por
apropiarse de 100 millones de dólares
de esta empresa kuwaití durante
la guerra del Golfo.
En La soledad del
rey
, el periodista Javier García Abad apunta a la posibilidad de que esta
cantidad sirviera para pagar un préstamo que el rey Fahd de Arabia Saudí
concedió en los años 80’ “a su ‘primo’ Juan Carlos para que éste se hiciera con
un capitalito” y que Prado invirtió en mercados de futuros con unos resultados
catastróficos.
* Portada de la última edición de la revista satírica El Jueves, dedicada especialmente a la Monarquía tras el escándalo social y mediático provocado por la cacería real en Botsuana.
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